Cover-up y corrección de tatuajes antiguos
Un tatuaje viejo, descolorido o mal ejecutado no es una condena de por vida. En la mayoría de los casos se puede cubrir con un diseño nuevo, y a menudo ni siquiera hace falta un cover-up completo: añadir profundidad, saturación y un fondo nuevo basta para convertirlo en algo que vuelvas a querer enseñar.
Qué necesitamos para empezar: una foto nítida del tatuaje actual con luz de día, a ser posible con algo que dé escala, y una nota sobre su antigüedad. Con eso podemos decirte si tiene más sentido un cover-up, un rework o una corrección parcial, cuán oscuro tendrá que ser el nuevo diseño y cuántas sesiones llevará.
Los cover-ups tienen sus propias reglas: el diseño nuevo suele ser más grande y más contrastado que el anterior, y algunos colores limitan la paleta. Explicamos esos límites con honestidad antes de reservar, para que no haya sorpresas durante la sesión.
